¿Llega el “criptopeso”? Las preguntas que importan sobre los bancos argentinos

🇦🇷 ¿Llega el “criptopeso”? Las preguntas que importan sobre los bancos argentinos

No es un peso digital del Banco Central. Es algo más acotado, y más cercano: depósitos bancarios de siempre, moviéndose sobre rieles nuevos.

MERVALANDIA REGULACIÓN & TOKENIZACIÓNJ ULIO 2026

Argentina ya mueve miles de millones de pesos por medios electrónicos todos los días. Pero buena parte de las operaciones entre empresas sigue dependiendo de horarios bancarios, conciliaciones manuales y procesos que pueden demorar horas —o días— sin necesidad real de que así sea. Transferir un pago del viernes a la tarde puede tardar hasta el lunes. Conciliar una cobranza con su factura suele requerir a alguien revisando un Excel.

Sobre ese problema concreto, no sobre una moda, aparece una idea: tokenizar el peso. Y distintas entidades financieras ya están construyendo la infraestructura para hacerlo, incluso mientras siguen esperando la señal formal del regulador

Cómo llegamos hasta acá

Esto no arrancó ahora

2022

Galicia, Brubank y Ualá lanzan compraventa de cripto desde sus apps. Dura 48 horas: el BCRA responde con la comunicación A7506, que prohíbe a los bancos ofrecer o facilitar operaciones con activos digitales.

2024-2025

Se consolida el registro de PSAV (Proveedores de Servicios de Activos Virtuales) en la CNV. Solo estos jugadores —exchanges, no bancos— pueden operar cripto de forma regulada. Es la vía que hasta ahora canalizó toda la adopción cripto argentina, una de las más altas del mundo, por fuera del sistema bancario.

Dic. 2025

Trasciende que el BCRA evalúa levantar la prohibición de 2022. Fuentes del mercado ubican la aprobación en abril de 2026.

Abril-Jul. 2026

El plazo vence sin resolución formal. A mediados de julio, durante la visita de Jeremy Allaire (CEO de Circle) a Buenos Aires, el sector seguía hablando de reglas “que vendrán este año” —sin comentarios oficiales del BCRA. La demora ya es parte de la historia.

2026

Sin esperar la resolución, dos holdings bancarios avanzan por su cuenta: Grupo Bind (con Circle, emisor de USDC) y Grupo Petersen —dueño de los bancos San Juan, Santa Fe, Entre Ríos y Santa Cruz— (con Lirium, el mismo socio cripto de Galicia y Brubank), cada uno con estructuras aisladas de su negocio bancario para no chocar con la normativa vigente.

Funcionalidad propuesta

¿Qué funciones tendría?

  • 01Pagos programables entre empresas.
  • 02Transferencias automáticas mediante contratos inteligentes.
  • 03Tokenización de activos para acceder a financiamiento.
  • 04Créditos utilizando activos digitales como garantía.
  • 05Liquidaciones casi instantáneas y menores costos operativos.

El incentivo real

¿Por qué ahora?

Los bancos llegan tarde al negocio cripto —los usuarios ya migraron una parte de sus ahorros a stablecoins hace años— pero no quieren quedarse afuera de la infraestructura que podría terminar moviendo los pagos del futuro. Un peso tokenizado les permite mantener los depósitos adentro del sistema financiero tradicional, mientras incorporan las ventajas técnicas de blockchain. No es filantropía tecnológica: es defensa de negocio.

  • Reducen costos operativos de conciliación y liquidación.
  • Automatizan procesos hoy manuales entre tesorerías corporativas.
  • Compiten directamente con el atractivo de USDC y USDT para empresas.
  • Evitan que los pesos depositados salgan del circuito bancario regulado hacia wallets cripto.

Marco institucional

¿Qué rol tendrían los reguladores?

El esquema que trascendió plantea una división de funciones entre los dos organismos que hoy comparten la supervisión del ecosistema cripto local:

BCRA

  • Supervisión monetaria, reglas del sistema, reservas, encajes y staking permitido.

CNV

  • Regulación de los instrumentos financieros tokenizados y de los fondos utilizados como respaldo.

Además, se habla de crear un registro oficial de pesos digitales y un sistema de licencias para emisores y custodios. Este esquema se apoya en un paper técnico que circuló entre desarrolladores del sector y que, según su autor, ya fue tomado como punto de referencia por el BCRA y la CNV. Vale aclarar: se trata de una propuesta privada que circula en el mercado, no de una norma vigente. El esquema que circula plantea que un “ARS Token” esté respaldado por dos categorías de activos: efectivo en bancos y títulos de corto plazo por un lado, y una porción acotada de dólares cripto regulados como USDC por otro.

Precisión conceptual

No es un CBDC

En la discusión pública, “criptopeso”, “peso digital” y “CBDC” suelen usarse como sinónimos, y no lo son. Son tres cosas distintas, con emisores, riesgos y objetivos diferentes:

CBDC — Moneda emitida por el Banco CentralEs dinero del Estado en formato digital, con la misma jerarquía que un billete. El BCRA no está desarrollando esto: no hay un “peso digital” oficial en carpeta.

TOKEN DE DEPÓSITO — Representación digital de un depósito bancarioEs lo que efectivamente se está discutiendo: pesos que ya están en el sistema bancario formal, representados en un token, respaldados 1:1 y emitidos por entidades autorizadas. El dinero no cambia de naturaleza, cambia el riel por el que se mueve.

STABLECOIN — Token privado con respaldo declaradoModelo tipo USDC o USDT, pero emitido y regulado localmente. El proyecto argentino se apoya en esta lógica, aunque con un marco de licencias y supervisión que las stablecoins internacionales no tienen en el país.

En criollo: no sería un peso digital emitido directamente por el Banco Central, sino un sistema de pesos tokenizados emitidos por entidades autorizadas, respaldados 1:1 por pesos depositados. Un modelo similar al de las stablecoins, pero completamente regulado.

criptopeso, peso digital y CBDC

Hoy vs. peso tokenizado

OperaciónSistema actualPeso tokenizado
HorarioBancario, días hábiles24/7
Transferencia entre empresasHoras o díasLiquidación casi inmediata
ConciliaciónManualAutomatizada
Ejecución de pagosSin contratos inteligentesProgramable
InfraestructuraSistema cerradoIntegrable con blockchain

Zona gris

Lo que todavía no está definido

Aunque existen lineamientos y proyectos privados en desarrollo, todavía no se conoce:

  • Qué bancos podrán emitir estos tokens.
  • Si existirán estándares comunes entre entidades.
  • Cuál será el tratamiento impositivo.
  • Cómo será la interoperabilidad con billeteras y exchanges.
  • Cuándo llegará la regulación definitiva.

Por eso, hoy el proyecto debe interpretarse como una dirección de trabajo, más que como un producto próximo a lanzarse.


Referencias internacionales

Qué dice la experiencia de otros países

Argentina no está inventando esta categoría desde cero. Otros países ya corrieron experimentos similares —algunos con resultados que vale la pena mirar antes de replicar el modelo localmente.

Estados Unidos · Banca privada – JPMorgan Kinexys (ex Onyx)

Éxito

Es el caso más maduro del mundo en depósitos tokenizados. JPMorgan opera su plataforma blockchain desde 2020 y en abril de 2026 su codirectora reveló que Kinexys mueve unos USD 5.000 millones diarios en transacciones de activos tokenizados, con más de USD 3 billones acumulados desde el lanzamiento. Este año la entidad emitió además JPMD, un token de depósito en dólares sobre Base, la red pública de Coinbase —el primer gran banco en llevar depósitos tokenizados a una blockchain pública.

Otros bancos, como Citi con su Token Services, siguen un camino parecido, mientras el sector avanza hacia liquidaciones 24/7 y pagos programables entre instituciones grandes.

Lección El modelo funciona mejor como infraestructura mayorista entre instituciones que como producto masivo: resuelve un problema real de tesorería corporativa, no reemplaza al dinero minorista.

Brasil · Banco Central – Drex

Mixto

El real digital del Banco Central de Brasil se apoya en el éxito indiscutido de PIX —el sistema de pagos instantáneos que ya usa el 77% de los brasileños— pero tuvo un desarrollo mucho más accidentado. Las pruebas piloto detectaron vulnerabilidades en los contratos inteligentes y problemas de escalabilidad, lo que obligó al Banco Central a reforzar la ciberseguridad y, más recientemente, a alejarse temporalmente de la arquitectura blockchain original por preocupaciones de privacidad y escala.

Hoy el proyecto redujo el foco a un objetivo más acotado —gestión de colateral y garantías crediticias tokenizadas— con un producto público recién previsto para mediados de 2026, varios años después del anuncio inicial.

Lección Tener un caso de éxito previo (PIX) no garantiza que la capa de tokenización se traslade sin fricción. La complejidad técnica de un CBDC mayorista es mayor a la que sugieren los anuncios iniciales.

Nigeria · Banco Central – eNaira

Fracaso

Es el ejemplo más citado de CBDC minorista que no prendió. Pese a ser uno de los primeros bancos centrales del mundo en lanzar una moneda digital propia, la adopción regular quedó por debajo del 1% de la población, según estimaciones del FMI. La población nigeriana, con alta inflación y bancarización débil, prefirió stablecoins descentralizadas como USDT sobre la red Tron antes que la versión estatal.

El Banco Central de Nigeria reaccionó en 2025 lanzando cNGN, una stablecoin respaldada por el Estado pero interoperable con el eNaira —una suerte de corrección de rumbo que reconoce el fracaso del diseño original.

Lección Un peso digital impuesto desde arriba, sin resolver un problema concreto del usuario (costo, velocidad, acceso), no compite con las alternativas que la gente ya eligió por su cuenta.

El patrón que emerge de estos tres casos es consistente con lo que propone el esquema argentino: cuanto más se parece el diseño a un CBDC minorista impuesto top-down, más riesgo de repetir Nigeria. Cuanto más se limita a ser infraestructura de liquidación entre instituciones —el enfoque que trasciende para Argentina, con foco en empresas y PyMEs—, más se acerca al modelo que ya funciona a escala en JPMorgan.

Argentina tiene, además, una ventaja que ninguno de esos tres países tuvo al arrancar: una población que ya convive masivamente con activos digitales. El desafío local no es enseñarle a la gente qué es una wallet —eso ya ocurrió, empujado por años de inflación y cepo—, sino ofrecer una solución que resulte más conveniente que las herramientas que el mercado ya adoptó por su cuenta.


El debate central

Si ya existen USDC y USDT, ¿para qué un peso tokenizado?

“¿Por qué una empresa elegiría esto en lugar de una stablecoin que ya funciona hoy, con liquidez global y sin esperar a ningún regulador?”

  • Elimina el riesgo cambiario de operar en una moneda que no es la de facturación ni la de los costos locales.
  • Se integra de forma nativa con cuentas bancarias existentes, sin pasar por un exchange.
  • Simplifica la contabilidad y la carga impositiva, al tratarse de un instrumento reconocido dentro del sistema formal.
  • Está regulado y supervisado, con un emisor identificable y responsable ante el BCRA y la CNV —algo que ninguna stablecoin extranjera ofrece en Argentina.

El negocio detrás

¿Quién gana dinero con esto?

Ningún actor mueve infraestructura de este tamaño por convicción tecnológica. Vale desglosar dónde está el incentivo económico de cada parte:

  • BANCOSReducen costos de conciliación y liquidación, y retienen depósitos que hoy podrían migrar a exchanges o wallets cripto.
  • EMPRESASGanan eficiencia financiera: menos tiempo ocioso de capital, pagos programables, menor fricción en tesorería.
  • PROVEEDORESCircle, Lirium y actores similares encuentran un mercado nuevo: ser la infraestructura técnica detrás del token de cada banco.
  • ESTADOGana trazabilidad: cada movimiento queda registrado on-chain, algo que hoy no ocurre con buena parte de la operatoria informal.

Mirada crítica

Riesgos

Regulatorio

  • El plazo de abril 2026 ya venció sin resolución. Un proyecto que depende de una norma que no llega puede quedar años en fase piloto, como pasó con Drex en Brasil.

Interoperabilidad

  • Si cada banco emite su propio token y no pueden hablar entre sí, el usuario queda atrapado dentro de una sola entidad, lo que limita la adopción real.

Tecnológico

  • Los contratos inteligentes que fallaron en las pruebas de Drex son un recordatorio de que la promesa técnica no siempre se sostiene a escala.

Confianza

  • Un token vale lo que el mercado confía en su respaldo y en su emisor. Sin historial, esa confianza hay que construirla desde cero.

Concentración

  • Si el negocio queda en manos de dos o tres holdings bancarios, la competencia —y el incentivo a bajar costos para el usuario— puede ser menor a la esperada.

La mirada Mervalandia – Criptolandia

Dónde está el verdadero desafío

No importa demasiado si el token se termina llamando “ARS Token”, “criptopeso” o cualquier otro nombre de marketing. Lo que va a determinar si esto funciona o se queda en un anuncio más son variables mucho más concretas:

  • Quién lo emite —¿un banco, un consorcio, una fintech?
  • Qué respaldo tiene, y con qué frecuencia se audita.
  • Quién audita ese respaldo, y con qué independencia.
  • Dónde puede circular —¿solo dentro de un banco, o en todo el sistema?
  • Si es interoperable con otros tokens y otras entidades.
  • Si se puede convertir libremente a pesos, en cualquier momento.

Porque la tecnología puede ser excelente, pero si el usuario queda encerrado dentro de un único banco, sin poder mover ese token a otro lado ni convertirlo cuando lo necesita, la adopción va a ser limitada —sin importar cuántos contratos inteligentes tenga por debajo.

Escenario

¿Qué impacto podría tener?

  • Menores costos de pago.
  • Operaciones 24/7.
  • Mayor integración con mercados de capitales.
  • Nuevas alternativas de financiamiento para PyMEs.
  • Infraestructura preparada para la economía digital.

Un cambio que pasará desapercibido

Hace unos años la discusión era si los bancos iban a permitir comprar criptomonedas. Hoy la discusión es otra: si la propia infraestructura bancaria terminará funcionando sobre tecnología blockchain.

Es un cambio mucho más profundo. Y si finalmente ocurre, probablemente pase desapercibido para la mayoría de los usuarios, como ocurre con toda buena infraestructura: funciona sin que nadie tenga que pensar en ella.

Mariano Dragani

Para el debate

¿Creés que un peso digital regulado puede modernizar el sistema financiero argentino, o preferís que el mercado siga utilizando stablecoins como USDC y USDT?

Fuentes consultadas

  1. iProUP — Los bancos preparan su peso digital y 2 jugadores esperan la señal del BCRA
  2. iProUP — Avanza el Peso Digital: detalles del proyecto que analiza el BCRA
  3. Develop Argentina — Bancos argentinos podrán ofrecer cripto en abril 2026
  4. iProUP — El cambio que prepara el BCRA: la resolución sigue sin publicarse a mayo de 2026
  5. CriptoNoticias — CEO de Circle en Argentina: este año vendrán las reglas para bancos y blockchain
  6. CriptoNoticias — JPMorgan moviliza USD 5.000 millones diarios en activos tokenizados
  7. iProUP — Brasil avanza con su moneda digital Drex pese a fallas en las pruebas
  8. Cornell Business — From Crypto to CBDCs: Digital currency and the future of global finance
  9. Coinpaprika — Tokenization in Emerging Markets
  10. WisdomTree / Estrategias de Inversión — Cinco países que están redefiniendo el mapa de los activos digitales

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