China domina los minerales críticos: ¿puede Occidente romper su monopolio?

Minerales críticos · Geopolítica económica

China domina el mercado. ¿Puede Occidente romper esa dependencia?

Somos Inversores — Parte 2 de la serie


China sigue controlando la mayor parte del procesamiento mundial de tierras raras. Sin embargo, durante el último año Occidente aprovechó una tregua comercial para intentar construir algo que parecía imposible hace apenas una década: una cadena de suministro capaz de funcionar sin depender de Pekín.

Esa tregua vence el 10 de noviembre de 2026, y el mundo se juega en ese vencimiento algo más grande que un capítulo de la guerra comercial: si Occidente logró construir, a tiempo, una alternativa real al monopolio chino.


El año que Occidente necesitaba

El 1° de noviembre de 2025, Donald Trump y Xi Jinping acordaron algo poco habitual entre dos potencias en guerra comercial: bajar la intensidad, no subirla. Una tregua de un año sobre controles tecnológicos y de minerales críticos.

Estados Unidos suspendió la aplicación de una regla que extendía las restricciones de exportación a cualquier empresa extranjera con más del 50% de capital vinculado a compañías sancionadas. China, por su parte, congeló las medidas que había anunciado en octubre de 2025. La tregua vence el 10 de noviembre de 2026.

Ese año no fue un paréntesis vacío. Fue, para buena parte de la industria occidental, la ventana de tiempo más importante de la década para intentar construir una alternativa al monopolio chino antes de que la presión vuelva a subir.

La pregunta que va a definir noviembre de 2026 no es si China todavía domina el mercado —lo sigue haciendo—. Es cuánto logró achicarse esa dominancia durante la tregua.

Mapa geopolítico de minerales críticos: monopolio chino en rojo frente a cadenas alternativas de Occidente en tierras raras y refinación

Los candidatos a romper el monopolio

Durante ese año, un puñado de empresas y países aceleraron proyectos que venían gestándose desde hace tiempo. Ninguno, todavía, reemplaza a China. Pero juntos empiezan a dibujar un mapa distinto.

En Estados Unidos, MP Materials recibió una inversión cercana a US$400 millones por parte del Departamento de Defensa de Estados Unidos, que busca asegurar una cadena doméstica de minerales críticos. La compañía arrancó la producción de metal en enero de 2025 y tiene previsto poner en marcha, a mediados de 2026, una planta de separación de tierras raras pesadas en su yacimiento de Mountain Pass, California. En paralelo, avanza con una planta de imanes en Fort Worth, Texas.

En Australia, Lynas Rare Earths —la única compañía fuera de China con capacidad de separación a escala comercial— sumó producción de samario en abril de 2026 y firmó, en marzo, una carta de intención de suministro con el gobierno estadounidense. Opera la mina Mt Weld y procesa tanto en Kalgoorlie, Australia, como en Malasia.

Infografía · Mapa de alternativos

Quién le disputa a China cada eslabón

PaísEmpresaDetalle
EE.UU.MP MaterialsMina de Mountain Pass, California. Separación de tierras raras pesadas desde mediados de 2026. Planta de imanes en Fort Worth.
AUS / MYSLynas Rare EarthsÚnica separadora a escala comercial fuera de China. Mina Mt Weld, procesamiento en Kalgoorlie y Malasia. Suma samario en 2026.
EE.UU.Noveon MagneticsÚnico productor relevante de imanes de NdFeB sinterizados en Estados Unidos, a comienzos de 2026.
AUSIluka ResourcesRefinería financiada con un préstamo respaldado por el gobierno australiano de US$1.250 millones.
AUSArafuraProyecto en desarrollo, con primera producción proyectada dentro del horizonte 2026-2027.
EE.UU.Energy FuelsAvanza hacia capacidad comercial de procesamiento dentro de 2026.

Australia, el socio que nadie nombra tanto como debería

Si hay un país que se volvió indispensable en esta historia, no es Estados Unidos. Es Australia.

En 2024 atrajo 64 millones de dólares en inversión de exploración de tierras raras: cerca del 45% del total mundial, y cinco veces más que Brasil. Tiene 89 proyectos activos, muy por delante de Canadá (18), Brasil (13) y Estados Unidos (12). Ya es el cuarto productor mundial.

Australia combina tres ventajas difíciles de replicar: estabilidad institucional, recursos geológicos abundantes y una política pública enfocada en desarrollar toda la cadena de valor, no solo la extracción. Esa combinación explica por qué Washington la eligió como su principal socio estratégico fuera de Norteamérica.

En octubre de 2025, Washington y Canberra firmaron un Marco de Minerales Críticos para aprovechar la capacidad minera y de procesamiento que Australia ya tiene, mientras se expande la que está en construcción.

Para Occidente, Australia no es solo una fuente de materia prima. Es, hoy, el laboratorio donde se está probando si es posible construir —fuera de China— toda la cadena: mina, separación y, eventualmente, imanes.

El cuello de botella real no es la mina. Es la refinación

Acá está el punto que más se presta a confusión en la cobertura sobre el tema: encontrar tierras raras en la tierra es, comparativamente, la parte fácil. El problema es lo que viene después.

China representa más del 90% de la capacidad mundial de procesamiento y refinación de tierras raras. No de extracción: de procesamiento.

Esa cifra explica por qué ninguno de los proyectos occidentales, por más avanzados que estén, puede cerrar la brecha de un día para el otro: separar y refinar tierras raras es una industria química compleja, intensiva en capital y en tiempo de aprobación regulatoria, que China desarrolló durante décadas.

Cómo nace un imán de tierras raras

Hay un dato todavía menos conocido, y más incómodo. Una porción enorme de las tierras raras pesadas que China procesa —como el disprosio y el terbio, esenciales para los imanes de mayor rendimiento— no se extrae en territorio chino. Se extrae en el estado de Kachin, en Myanmar, que abastece cerca del 70% de ese insumo.

Myanmar posee importantes depósitos de tierras raras iónicas, especialmente en esa región. Buena parte de ese material cruza la frontera hacia China para ser refinado, integrándose luego a la industria china de imanes permanentes. Cualquier disrupción en Kachin impacta de inmediato en el precio mundial, aunque el conflicto no tenga nada que ver con Washington ni con Pekín.

Las debilidades que siguen sobre la mesa

Vale la pena ser honestos con el estado real del proceso, no con el relato optimista que suele acompañarlo.

  • Mountain Pass, la mina insignia de Estados Unidos, todavía no produce un volumen relevante de tierras raras pesadas —el segmento donde China es más fuerte.
  • La capacidad de fabricación de imanes fuera de China sigue siendo mínima: Noveon Magnetics es, hasta ahora, el único productor estadounidense de peso.
  • No está garantizado que la planta de Lynas en Texas cumpla los plazos previstos.
  • La dependencia de Estados Unidos de Myanmar y China para disprosio y terbio sigue, en gran medida, sin resolverse.

Un informe reciente lo resume con crudeza: para noviembre de 2026 el panorama va a lucir estructuralmente distinto al de hace un año, pero Estados Unidos va a seguir siendo vulnerable cuando venza la tregua, porque China va a retener la mayoría del procesamiento en la mayoría de los elementos. La ventana de un año no cierra la brecha. La empieza a acortar.

Lo que esto significa para un inversor

A diferencia de la exploración argentina que vimos en la primera nota de esta serie, acá ya hay compañías cotizantes, con ingresos, contratos y respaldo estatal explícito. MP Materials cuenta con una participación directa del Departamento de Defensa estadounidense. Lynas ya factura con clientes de largo plazo a precios de NdPr por encima de los 100 dólares por kilo. En 2026 entró en vigencia además un arancel del 25% sobre imanes de origen chino, un mecanismo pensado para sostener artificialmente la competitividad de los productores no chinos mientras escalan.

EmpresaQué haceRiesgo principal
MP MaterialsMina + separación + imanesEscalar producción
LynasSeparaciónEjecución de nuevas plantas
Energy FuelsProcesamientoDemanda
IlukaRefinaciónConstrucción
NoveonImanesEscala industrial

Esto no es una recomendación de compra ni una sugerencia de que estas acciones deban formar parte de una cartera. Es información para entender el terreno: acá el riesgo ya no es geológico ni regulatorio en la misma medida que en Argentina. Es un riesgo de ejecución —si estas compañías logran escalar producción a tiempo— y un riesgo político —si la tregua entre Washington y Pekín se sostiene o se rompe en noviembre—.

Como siempre en Somos Inversores: entender el ciclo primero. Perseguir la vela, nunca.

Mirada estratégica

Durante décadas, la dominancia china en tierras raras funcionó como una palanca de poder precisamente porque parecía irreversible. La tregua de un año no la revirtió. Pero convirtió una coerción temporal en una erosión permanente: cada mes que la pausa se sostiene, la capacidad de procesamiento se diversifica un poco más, y el margen de maniobra de Pekín se achica un poco más.

Durante veinte años, la pregunta fue si alguien podía desafiar el dominio chino. Hoy la pregunta cambió: cuánto tiempo necesitará Occidente para construir una alternativa económicamente viable. No será un reemplazo inmediato, pero tampoco parece una dependencia eterna. La competencia ya empezó, y esa transición redefine dónde estarán las próximas inversiones en minería, procesamiento e industria.

Ese es el escenario en el que Argentina empezó a buscar sus propias tierras raras: no en un mercado estático dominado por un solo jugador, sino en uno que recién empieza a fragmentarse. Llegar tarde a esa fragmentación tiene un costo. Llegar demasiado pronto, también. En la próxima nota de esta serie volvemos a la costa bonaerense, para ver qué encontró exactamente el CONICET.

Mariano Dragani


La serie completa

01. Tierras Raras: el próximo capítulo de la competencia mundial por los recursos críticos

02. China domina el mercado. ¿Puede Occidente romper esa dependencia?Estás acá

03. Qué encontró el CONICET en las paleocostas bonaerenses, y por qué importa

04. Cómo invertir en la megatendencia de los minerales críticos

3 comentarios en "China domina los minerales críticos: ¿puede Occidente romper su monopolio?"

Dejá un comentario