🔎 ¿Morixe está barata o es una trampa de valor?
Morixe (MORI): análisis técnico y fundamental 2026. ¿Está construyendo un piso o el mercado sigue descontando más riesgos?
Introducción
Morixe (MORI) viene de un derrumbe considerable desde sus máximos, en línea con buena parte del panel general. Después de meses de tendencia bajista, la acción volvió a aparecer en el radar de los inversores por una combinación poco habitual de factores: una caída acumulada que ya despierta la pregunta de si “está barata”, un balance que —con el dato del primer semestre 2026 ya sobre la mesa— cuenta una historia más matizada que la del trimestre anterior, y un gráfico que —según cómo se lo mire— podría estar intentando construir un piso, aunque todavía sin confirmaciones claras.
Esa combinación habilita la pregunta central de esta nota: ¿Morixe está barata o es una trampa de valor?
Para responderla, conviene separar dos planos: qué dice el gráfico y qué dice el balance. Y recién después, cruzarlos.

Qué hace Morixe
Morixe es una empresa alimenticia argentina con una marca histórica y fuerte reconocimiento de consumidor, tradicionalmente asociada a harinas y premezclas. En los últimos años, bajo el control de Sociedad Comercial del Plata (SCP) —accionista controlante desde 2023—, la compañía viene ejecutando una estrategia de expansión que incluyó:
- Ampliación de categorías dentro de alimentos.
- Incorporación de nuevas marcas y unidades de negocio, entre ellas Biomac e Intertrópico.
- Foco en desarrollo de producto y crecimiento en exportaciones.
- Búsqueda de sinergias dentro del grupo SCP.
Es decir, no es una empresa replegándose: es una empresa en plena fase de integración de adquisiciones, con todo lo que eso implica en el corto plazo (costos, capital de trabajo, financiamiento) antes de que esas adquisiciones empiecen a rendir.
Análisis técnico: ¿MORI está construyendo un piso?
Para analizar MORI conviene mirar dos temporalidades y dos perspectivas diferentes. El gráfico semanal en pesos permite observar la tendencia de mediano plazo y las señales que podrían anticipar un cambio de tendencia. El gráfico mensual expresado en CCL permite, en cambio, analizar qué ocurrió con el valor de la acción en términos de moneda dura durante los últimos años.
📉 Gráfico semanal: la tendencia todavía es bajista

En el gráfico semanal, MORI cotiza actualmente en torno a los $22,65, después de haber alcanzado valores superiores a $50 durante el último ciclo alcista.
La estructura sigue siendo claramente bajista: desde el máximo de fines de 2025 la acción viene formando máximos y mínimos descendentes, sin haber logrado todavía quebrar esa secuencia.
Además, el precio se encuentra por debajo de las tres medias móviles utilizadas en el gráfico:
- WMA10: $25,05
- WMA30: $27,19
- WMA50: $30,05
Las tres medias tienen pendiente negativa y están ordenadas de menor a mayor, una configuración que confirma que, por ahora, los vendedores mantienen el control de la tendencia.
¿Hay señales de agotamiento?
Sí, aunque todavía no de reversión.
El RSI semanal se encuentra en 34, acercándose a la zona de sobreventa. El CRSI, por su parte, se ubica en niveles aún más deprimidos.
Esto indica que el papel acumula un período importante de debilidad y que podría aparecer un rebote técnico. Pero hay que hacer una distinción importante:
Una acción sobrevendida puede seguir bajando. La sobreventa no confirma un piso.
Por eso, más que intentar anticipar el mínimo, resulta importante observar cómo reacciona el precio en las próximas semanas.
📌 La zona de $16,60
En el gráfico aparece una referencia especialmente importante alrededor de $16,60, correspondiente a una zona de soporte de largo plazo.
Mientras MORI permanezca por encima de esa área, puede plantearse la hipótesis de que la acción está intentando construir una base.
Una pérdida clara de ese nivel, especialmente acompañada por volumen, deterioraría considerablemente ese escenario.
Por arriba, la primera dificultad aparece en la zona de $25, donde actualmente se encuentra la WMA10. Luego aparecen $27-$30, donde confluyen la WMA30 y la WMA50.
Por lo tanto, podríamos resumir el escenario semanal de esta manera:
$16,60 → soporte de referencia
$22-$25 → zona actual / primera resistencia
$27-$30 → resistencia técnica relevante
La recuperación de las medias móviles, acompañada por volumen, sería una señal mucho más interesante que un simple rebote desde sobreventa.
💵 El largo plazo: mirar MORI en CCL cambia la perspectiva

El segundo gráfico permite observar la acción en una perspectiva mensual y en términos de moneda dura.
Y acá aparece quizás el dato más importante de todo el análisis técnico.
MORI no solamente cayó en pesos: también perdió muchísimo valor cuando se la analiza en términos de dólares financieros.
Desde los máximos registrados en 2011-2012, la acción desarrolló una estructura de largo plazo caracterizada por máximos cada vez más bajos.
Hubo diferentes ciclos de recuperación —especialmente los registrados entre 2020-2021 y 2024-2025—, pero ninguno consiguió romper de manera sostenida la estructura bajista de largo plazo.
El último rebote llevó nuevamente a la acción hacia una zona cercana a los máximos de 2024-2025, pero posteriormente volvió a aparecer presión vendedora.
Actualmente, el indicador se encuentra cerca de 0,014-0,015, mientras que la media mensual de referencia se ubica alrededor de 0,020.
El RSI mensual ronda 20, un nivel que muestra una situación de fuerte debilidad y que históricamente puede coincidir con zonas de capitulación.
Pero nuevamente:
RSI bajo no significa automáticamente que haya llegado el piso.
Lo que sí nos dice es que la acción se encuentra en una zona donde vale la pena comenzar a buscar señales de acumulación y reversión.
🔎 ¿Qué nos dicen ambos gráficos juntos?
Acá está, para mí, la parte más interesante del análisis.
El semanal en pesos muestra una acción muy castigada, con RSI bajo y acercándose a una zona de soporte relevante.
El mensual en CCL muestra algo todavía más contundente: una compañía que lleva años sin conseguir recuperar el valor que supo tener en moneda dura.
Por eso, el argumento de que “MORI está barata porque cayó mucho” todavía no alcanza.
La pregunta correcta es otra:
¿Estamos frente a una acción que está construyendo un piso después de una destrucción prolongada de valor, o simplemente ante otra pausa dentro de una tendencia bajista?
El gráfico todavía no tiene la respuesta.
🟢 ¿Qué confirmaría un piso?
Buscaríamos varias señales combinadas:
- Que la zona de $16,60-$22 funcione como soporte.
- Que aparezca volumen comprador en las semanas de recuperación.
- Que el precio recupere primero la WMA10 y luego la WMA30.
- Que la WMA10 deje de caer y comience a girar.
- Que el RSI semanal salga de la zona de debilidad y supere 50.
- Y, fundamentalmente, que el gráfico mensual en CCL deje de marcar nuevos mínimos y comience a formar mínimos crecientes.
Eso último sería especialmente importante.
Porque un verdadero cambio de tendencia no consiste simplemente en que MORI rebote desde $22 hasta $30.
Consiste en que empiece a demostrar que puede crear valor nuevamente en moneda dura.
Análisis del balance: del trimestre a los primeros seis meses de 2026
Con el balance del primer semestre 2026 ya publicado, el diagnóstico del trimestre anterior se actualiza en un punto central: la operación mejoró, pero el resultado financiero-contable siguió pesando sobre la línea final.
En el primer trimestre de 2026, la compañía había reportado ingresos por $35.885 millones (+33% real interanual) pero con un resultado operativo negativo de $1.477 millones y una pérdida neta de $1.754 millones. El semestre completo cambia esa lectura en la parte operativa: los ingresos acumulados llegaron a $75.469 millones, con una suba real del 21% interanual, en un contexto en el que el consumo masivo argentino cayó cerca del 2,9% durante el período. Es decir, Morixe creció por encima de un mercado que, en conjunto, se contrajo.
Y a diferencia del primer trimestre, la operación pasó a terreno positivo: el semestre cerró con un Ebitda de $2.912 millones y una ganancia operativa de $1.323 millones. El negocio, en su núcleo, funcionó.
El problema volvió a aparecer más abajo en el estado de resultados. Pese al buen desempeño operativo, el balance final arrojó una pérdida neta de $2.357 millones para el semestre. Según explicó la compañía, ese resultado negativo respondió principalmente a factores financieros y contables: intereses, diferencias de cambio, y el impacto de la inflación (16,85% en el semestre) sobre las partidas monetarias. A esto se sumó el efecto de la conversión a pesos de los activos de las sociedades del exterior del grupo, que impactó negativamente sobre el resultado integral.
Dicho de otra forma: la historia cambió de foco. En el primer trimestre, el problema estaba en el margen operativo. En el semestre completo, el margen operativo se recuperó, pero el ajuste por inflación, el tipo de cambio y la carga de intereses siguen siendo suficientes para llevar el resultado neto a terreno negativo. Es una distinción relevante para el inversor: una cosa es una empresa que no logra ser rentable operando, y otra muy distinta es una empresa operativamente rentable cuya utilidad se licúa por factores financieros y contables, muchos de ellos ligados al contexto macro más que a la gestión del negocio.
Esto también encuadra con la estrategia de fondo: 2026 será el primer ejercicio en el que Morixe refleje el impacto de sus adquisiciones (Biomac, Intertrópico y la Elaboradora Argentina de Cereales, dedicada a productos de avena) durante un año completo, y la compañía indicó que planea seguir sumando categorías y explorando alianzas en el Mercosur y otros mercados. El aumento de capital que impulsó SCP en 2025 se explica en ese marco: financiar la expansión y sostener a la empresa mientras esas adquisiciones terminan de integrarse y de convertir crecimiento de ventas en resultado neto positivo.
Lo positivo
- Crecimiento de ingresos por encima del mercado: +21% real en el semestre, mientras el consumo masivo cayó ~2,9%.
- Recuperación de la rentabilidad operativa: Ebitda de $2.912 millones y ganancia operativa de $1.323 millones en el semestre, revirtiendo el resultado operativo negativo del primer trimestre.
- Expansión activa de categorías y marcas, no una empresa a la defensiva.
- Respaldo de un accionista de peso: SCP viene sosteniendo la compañía, incluyendo con capital fresco.
- Marca consolidada y presencia fuerte en supermercados, con diversificación creciente (Biomac, Intertrópico, EAC).
Lo negativo
- Pérdida neta de $2.357 millones en el semestre, pese al buen desempeño operativo.
- El resultado sigue estando dominado por factores financieros y contables: intereses, diferencias de cambio e impacto de la inflación sobre las partidas monetarias.
- Exposición cambiaria por la conversión a pesos de los activos de las subsidiarias en el exterior.
- La mejora operativa todavía no se traduce en un resultado neto positivo — el mercado necesita ver esa conversión completa.
Riesgos
- Consumo: aunque Morixe le está ganando participación al mercado, una recuperación más lenta del consumo masivo argentino limitaría el ritmo de crecimiento de ingresos hacia adelante.
- Inflación y contabilidad ajustada por inflación: mientras la inflación siga corriendo a los niveles vistos en el semestre, el ajuste sobre partidas monetarias seguirá siendo un factor que erosiona el resultado neto, más allá de cómo funcione el negocio.
- Tipo de cambio: la exposición a la conversión de activos de las subsidiarias en el exterior hace que el resultado integral quede atado a la volatilidad cambiaria.
- Costo financiero: mientras las tasas se mantengan altas, el apalancamiento sigue pesando sobre la línea final.
- Competencia: categorías de alimentos con jugadores grandes y consolidados.
- Capital de trabajo: la integración de las adquisiciones recientes puede seguir demandando caja en el corto plazo.
Catalizadores
¿Qué podría cambiar la historia de acá en adelante?
- Que la mejora operativa (ya visible en el semestre) se sostenga en los próximos trimestres y empiece a compensar el arrastre financiero-contable.
- Baja de la inflación y de las tasas de interés, que alivien directamente el resultado financiero y el ajuste por inflación.
- Mayor estabilidad cambiaria, que reduzca el impacto de la conversión de activos del exterior sobre el resultado integral.
- Maduración plena de la integración de Biomac, Intertrópico y EAC durante el primer ejercicio completo que las incluye (2026).
- Un balance donde, por primera vez desde el cambio de controlador, la ganancia operativa se traduzca en resultado neto positivo.
Conclusión
Morixe atraviesa una etapa de transición, pero el balance del primer semestre 2026 matiza el diagnóstico inicial: el negocio no solo sigue creciendo por encima del consumo masivo, sino que además recuperó rentabilidad operativa. El problema ya no está tan claramente en el margen del negocio, sino en la brecha entre esa mejora operativa y un resultado neto que sigue en rojo por factores financieros, cambiarios e inflacionarios. Desde el punto de vista técnico, la acción aún no confirmó un cambio de tendencia. En consecuencia, los próximos balances serán clave para ver si esa mejora operativa logra finalmente atravesar la línea de resultado neto y traducirse en valor para el accionista.
Mariano Dragani
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Fuente: Estados financieros de Morixe al 31.03.2026 y al 30.06.2026 presentados ante la CNV. Este artículo tiene fines informativos y no constituye recomendación de inversión.
- Ticker: MORI
- Mercado: BYMA
- Sector: Consumo masivo / Alimentos
- Actividad: Producción y comercialización de alimentos
- Accionista controlante: Sociedad Comercial del Plata (SCP)
- Último balance analizado: 1T 2026